Barcelona, Julio de 2026. - El próximo 12 de agosto, España será testigo de un impresionante eclipse solar. Ante la gran expectación que genera este fenómeno, Doctoralia, la plataforma líder mundial en salud digital, comparte una serie de recomendaciones de la mano del Dr. Miguel Giménez de la Linde para disfrutar del evento de forma completamente segura.
“No existe un tiempo seguro de exposición directa al sol sin protección. Incluso unos pocos segundos pueden causar una lesión permanente en la retina", advierte el Dr. Giménez de la Linde.
Cuando miramos directamente al Sol sin protección, la luz solar concentrada provoca una quemadura fotoquímica y térmica en la retina, especialmente en la mácula, la zona responsable de la visión central y de los detalles finos. Esta lesión, conocida como retinopatía solar, puede tener consecuencias permanentes y, lo más peligroso, no es dolorosa, por lo que muchas personas no son conscientes del daño cuando se produce.
"Como la luminosidad ambiental disminuye, la pupila tiende a dilatarse y la sensación de deslumbramiento es menor, lo que hace que muchas personas miren al Sol durante más tiempo. Esta falsa sensación de seguridad aumenta el riesgo de lesión ocular", explica el especialista.
El Sol, durante un eclipse parcial, sigue emitiendo radiación igual de dañina. Gran parte del astro permanece visible y activo, aunque el ojo no lo perciba así.
¿Cómo lo podemos observar?
- Gafas homologadas: Deben cumplir estrictamente con la norma internacional ISO 12312-2 (o ISO 12312-2-2015) y contar con el marcado CE. Se deben adquirir en distribuidores fiables y revisar que no tengan arañazos ni perforaciones. Si están dañadas, deséchalas.
- Métodos indirectos: Si no se tienen gafas homologadas, la forma más segura son los sistemas de proyección, como una cámara estenopeica, que se puede fabricar de forma casera con una caja de zapatos.
Hay métodos que generan una falsa sensación de seguridad y que nunca deben utilizarse para mirar el Sol directamente
- Gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean
- Cristales ahumados, CDs, o radiografías
- Cualquier filtro caseros
- Lentes de contacto: no ofrecen ningún tipo de protección frente a la radiación sola
El cuidado de la vista ante un fenómeno como este debe ser universal, pero el Dr. Giménez de la Linde hace especial hincapié en dos grupos:
- Niños y niñas: "Requieren supervisión constante porque pueden no ser conscientes del peligro". Es importante enseñarles que nunca deben mirar al Sol sin protección. Los métodos de proyección indirecta son una alternativa educativa y completamente segura.
- Pacientes con patología ocular previa: Las personas que ya padecen enfermedades retinianas pueden ser más vulnerables a sufrir secuelas graves. Se recomienda extremar la precaución y consultar con su especialista antes del eclipse.
Si tras observar el eclipse aparecen síntomas como visión borrosa, manchas oscuras centrales, distorsión de líneas rectas, alteración en la percepción de los colores o disminución de la agudeza visual, el Dr. Giménez de la Linde recomienda actuar de inmediato: "No se deben ignorar los síntomas ni esperar durante semanas para consultar. Tampoco debemos automedicarnos con colirios o tratamientos sin indicación médica. Lo más importante es suspender cualquier exposición solar directa y acudir a una valoración oftalmológica"


